Cómo leer lo que te devuelve la IA

033

Si no puedes evaluar la respuesta, no deberías usarla.

ilustración · apunte 033

Hay una regla obvia que casi nadie aplica: si no sabes lo suficiente sobre el tema para juzgar si la respuesta es correcta, esa respuesta no es para ti.

No para usarla, al menos. Para aprender, sí. Para orientarte, sí. Para abrir un tema, sí. Pero no para tomar la decisión, firmar el documento o dárselo a alguien más. En el momento en que la usas con destino externo, asumes la responsabilidad de algo que no puedes auditar.

La asimetría es brutal. La IA produce confianza sobre cualquier tema en segundos. Tú no produces criterio sobre cualquier tema en segundos. Cuando juntas las dos cosas, lo que sale es output firmado sin saber si está bien. Eso no es trabajo asistido. Es delegación disfrazada de revisión.

Lo difícil no es entender la regla. Es admitirla cuando aplica. Casi todos los usos importantes de la IA caen en áreas donde sabes algo, pero no lo suficiente: temas técnicos vecinos al tuyo, decisiones que tocan dominios a medias conocidos, análisis que cruzan datos que controlas con marcos que no. Ahí es donde "úsala con criterio" suena bien y se vuelve impracticable, porque no sabes si tu criterio alcanza.

La pregunta al recibir una respuesta importante es honesta: ¿podría yo, sin la IA, detectar un error grave en esto? Si la respuesta es no, lo que tienes no es una respuesta. Es una invitación a estudiar.

foto
José

José Betancur

Ingeniero, escritor y arquitecto de futuros educativos. Escribe sobre tecnohumanismo enCódigo Humanoy dirige Imaginar Futuros EAFIT. Explora la intersección entre IA, creatividad humana y los futuros que podemos diseñar juntos.

inConectemos en LinkedIn →