Lo que la IA está revelando sin que lo notemos

017

La cantidad de output que produces con IA no dice nada de tu trabajo. Solo que tienes acceso.

ilustración · apunte 017

Diez documentos en la carpeta. Cinco decks generados esta semana. Treinta páginas de análisis que nadie pidió todavía.

Eso no es evidencia de trabajo. Es evidencia de que tienes una cuenta activa.

En el mundo anterior, generar volumen costaba algo: tiempo, concentración, fricción con el material. Esa fricción era imperfecta como métrica, pero al menos había correlación. Para tener mucho tenías que haber hecho algo. Con IA esa correlación se rompió. El volumen se desconectó del trabajo real igual que la velocidad se desconectó de la dirección. Ahora puedes tener mucho output sin haber resuelto nada, sin haber pensado nada, sin haber decidido nada que importe.

El output se convirtió en el rastro más fácil de falsificar.

Lo que no se ve en los documentos generados: si el problema estaba bien definido, si el criterio para evaluar las opciones era tuyo, si lo que salió cambió algo en cómo vas a actuar. Esas cosas no aparecen en el conteo de páginas. Aparecen, o no aparecen, cuando alguien te pregunta qué decidiste y por qué.

Hay profesionales que miden su semana por lo que generaron. Eso tenía sentido cuando generar era difícil. Ahora medir el volumen de output es como medir tu capacidad de lectura por la cantidad de archivos PDF que tienes en el escritorio.

Los archivos no prueban que los leíste. El output no prueba que pensaste.

El trabajo real sigue siendo lo de antes: entender el problema, elegir con criterio, hacerse responsable del resultado. La IA puede ayudar con las tres cosas. Pero no puede hacerlas por ti sin que dejes de ser tú quien trabajó.

foto
José

José Betancur

Ingeniero, escritor y arquitecto de futuros educativos. Escribe sobre tecnohumanismo enCódigo Humanoy dirige Imaginar Futuros EAFIT. Explora la intersección entre IA, creatividad humana y los futuros que podemos diseñar juntos.

inConectemos en LinkedIn →