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Si la IA puede resolverlo en un prompt, probablemente ya no valía la pena hacerlo.
Hay un hábito nuevo: terminar de darle un prompt a la IA y sentir que hiciste algo. El texto está ahí. El código compiló. El correo quedó redactado. Trabajo hecho.
Pero la facilidad con que la IA resuelve algo es un indicador. Y lo que indica, la mayoría de las veces, no es que eres eficiente. Es que ese problema ya era "commodity".
Si un modelo de lenguaje, sin contexto tuyo, sin historia, sin juicio acumulado, puede resolverlo en un prompt sin fricción, es porque ese problema ya tiene solución genérica. La solución existe en el promedio de todo lo que el modelo leyó. Lo cual significa que cualquiera con acceso al mismo modelo puede obtener la misma solución. Exactamente igual. Sin esfuerzo diferencial.
No es una crítica a usar la IA para eso. Está bien tercerizar lo que ya fue comoditizado. El error es confundirlo con el trabajo que vale.
El valor diferencial vive donde la IA empieza a necesitar más de un prompt para avanzar. Donde tiene que preguntarte cosas. Donde su primera respuesta no encaja y tienes que corregirla con conocimiento que no está en internet. Ahí está el trabajo que no puede hacer cualquiera: porque requiere lo que tú sabes, lo que tú observaste, la distinción que solo tú tienes por haber estado ahí.
Lo fácil para la IA ya fue resuelto por el modelo estándar. Lo difícil para la IA es el espacio donde todavía hay algo que ganar.
No se trata de evitar los prompts rápidos. Se trata de saber que, si todo tu trabajo cabe en prompts sin fricción, estás ocupado en el espacio de menor valor.
José
José Betancur
Ingeniero, escritor y arquitecto de futuros educativos. Escribe sobre tecnohumanismo enCódigo Humanoy dirige Imaginar Futuros EAFIT. Explora la intersección entre IA, creatividad humana y los futuros que podemos diseñar juntos.
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